lunes, 9 de febrero de 2015

Imagen y código: alcance y límites del convencionalismo en la representación pictórica

Hacía ya tiempo que no escribía sobre los ensayos de Gombrich recogidos en "La imagen y el Ojo", concretamente el último post fue Los criterios de fidelidad: imagen fija y el ojo en movimiento. Así que nada mejor que retomar sus estudios para el primer post de 'Limatesa y limahoya' en el 2015.

En imagen y código: alcance y límites del convencionalismo en la representación pictórica*, Gombrich retoma la diferencia entre naturaleza y convención explicando que las imágenes son naturalmente reconocibles por ser imitaciones, mientras que las palabras están basadas en convenciones. Suena bastante lógico ya que las palabras, como parte de un lenguaje, surgen gracias a convenciones culturales en donde se acuerda y otorga un significado específico a cada una de ellas.
Aquí pongo un ejemplo; en un cuadro de Mondriaan no es tan evidente reconocer a priori el tema imitado pero sí reconocemos las formas geométricas y los colores de forma natural aunque no conozcamos su significado. 

Tableau I, 1921, Piet Mondriaan (fuente)

Al leer La Imagen y el Ojo es imposible no pensar que una característica en la obra de Gombrich es su enfoque relativista y en este ensayo queda patente cuando Gombrich elogia a Nelson Goodman, quien dijo “el relativismo es relativo”. Explica que es difícil saber qué reacciones pertenecen a la naturaleza humana, a su biología y cuales a su personalidad.
Mediante el análisis de un anuncio del metro de Londres nos muestra tres etapas para conseguir el efecto deseado en una imagen publicitaria: la primera es captar la atención o provocar la alerta mediante la sensación de significado, la segunda es la perplejidad mediante el enigma o la incertidumbre y la tercera es la integración de significado. Es el significado el que nos lleva a la convención y no la convención al significado. Esta teoría se aprecia en cualquier imagen publicitaria actual y sirve para el análisis de la misma.

Gombrich añade una observación que creo bastante acertada: “nuestros sentidos fueron dados para aprehender no formas, sino significados”. Así es cómo la parte biológica del hombre contribuye a la percepción de imágenes.

* Imagen y código: alcance y límites del convencionalismo en la representación pictórica, es el último capítulo de "La Imagen y el Ojo, nuevos estudios sobre la psicología de la representación pictórica" de E. H. Gombrich.

Carmen Valtierra de Luis (@Carmen_Valti - @Limahoya)

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